Escritos anticristianos


25,00 € (IVA incluído)

978-84-949227-6-3

Escritos anticristianos

 

Sermón de los cincuenta • Catecismo del hombre de bienLas preguntas de Zapata • La cena del conde de BoulainvilliersExamen importante de lord Bolingbroke • HomilíasConsejos razonables al señor Bergier • Epístola a los romanosDiscurso del emperador Juliano contra los cristianos Dios y los hombres • Historia del establecimiento del cristianismo

 

Editado en colaboración con el Museo de la Ilustración (MuVIM) de la Diputación de Valencia.


Colección Los ilustrados, 27
610 páginas
Traducción de Bernat Castany Prado
Epílogo de Alain Sandrier

 

Este volumen recoge once opúsculos que Voltaire escribió sobre todo en la década de 1760. Son años de un anticristianismo virulento. Bajo el lema "Aplastad al infame" (Écrasez l’infâme), es decir, "aplastad al cristianismo" (y a su antepasado judío), Voltaire da rienda suelta a su indignación contra una religión que considera bárbara, sangrienta, ridícula, responsable de millones de muertos. Los escritos anticristianos de Voltaire, publicados anónimamente en Ginebra, tuvieron una enorme influencia en la Europa de su tiempo y siguen igual de vigentes. Voltaire es deísta, no ateo, pero su virulencia no es menor que la de Holbach o Nietzsche.

 

El filósofo y profesor de la Universidad de Barcelona Bernat Castany Prado, traductor del libro, finalista del último premio Anagrama de Ensayo con La filosofía del miedo, escribe en Zenda un artículo sobre Voltaire y los artículos elegidos para este volumen de Escritos anaticristianos.

 

Reportaje de Juan G. Bedoya en El País sobre este libro de Voltaire y la colección Los ilustrados. Puedes leerlo aquí.

 

Artículo de Bernat Castany Prado en Zenda sobre los escritos de Voltaire traducidos por él y recopilados en este libro. Puedes leerlo aquí.

 

"Voltaire es ante todo un gran señor de la inteligencia" (Friedrich Nietzsche, Ecce homo).

 

"Estoy harto, dijo un día, de oír decir que doce hombres bastaron para establecer el cristianismo, tengo ganas de probarles que sólo hace falta uno para destruirlo" (Condorcet, Vida de Voltaire).

 

"A partir de 1759, el apostolado absorbe todas sus fuerzas. Todo gesto, toda obra, todo pensamiento converge irresistiblemente hacia el único objetivo: aplastar al infame [...]. A fin de cuentas, el infame es el cristianismo. Hay que hacerle justicia a Voltaire y reconocer su audacia, cualquiera que sea el juicio que se tenga sobre él: quiso destruir el imponente edificio de dieciocho siglos" (René Pomeau, La religión de Voltaire).


"Voltaire tuvo la ambición inaudita de poner fin a cerca de dos milenios de historia judeo-cristiana [...]. El nombre de Voltaire está asociado, con el de Nietzsche, a la empresa más decidida de destrucción del cristianismo» (Guillaume Métayer, Nietzsche y Voltaire).

 

"Este volumen de escritos anticristianos ofrece una visión de un Voltaire tan conocido como poco frecuentado. Aunque la figura del destructor del infame es célebre, hasta el punto de convertirse en una caricatura dentro del imaginario filosófico-literario del siglo XIX, con la imagen de descreído militante de risa socarrona suele permanecer oculto su verdadero talento como eficaz propagandista que supo variar sus formas, aunque no sus ideas. Ver a Voltaire como guerrillero filosófico no es reducirlo a un papel que pueda considerarse, según los gustos y las sensibilidades, menor o salvador, sino también tomar la medida de un compromiso en el que la audacia de las posiciones responde, en su mismo exceso, a una convicción que supo encontrar su expresión, a la vez violenta y controlada, según las facetas del deísmo que deseaba difundir. Sin duda, esta otra música voltairiana, junto a la de su teatro y su poesía (tambien descuidados), merece que le prestemos de nuevo toda nuestra atención, pues su carácter iconoclasta sigue siendo de absoluta actualidad" (del epílogo de Alain Sandrier).

 

François-Marie Arouet (París, 1694-1778), más conocido por su pseudónimo Voltaire, fue probablemente el intelectual más famoso de la Ilustración. "Voltaire, ese hombre quizá el más asombroso de todos por la fecundidad, la amplitud y la diversidad de su talento" escribe Helvétius en Del hombre. Poeta, dramaturgo, filósofo, ensayista, historiador, hombre de negocios, activista, su influencia se dejó sentir por toda Europa. Estudió siete años con los jesuitas en el colegio Louis-le-Grand. Fue encerrado un par de veces en la Bastilla. Con 32 años se exilió a Inglaterra, esa "tierra de la libertad", esa "nación de filósofos",  que influyó en él tan poderosamente. Su estancia en Inglaterra convirtió al poeta y dramaturgo en philosophe. En 1733 publicó clandestinamente sus Cartas filosóficas, el "manifiesto de la Ilustración", gran éxito internacional que fue condenado por el parlement de París y quemado en su escalinata. Una orden de detención fue lanzada contra él. En esa fecha conoce a Émilie du Châtelet, estudiosa y traductora de Newton, que se convierte en su amante y quien le hace apasionarse por las ciencias. Pasa con ella diez años en el castillo de Cirey, donde ambos estudian y escriben hasta la muerte de ella en 1749. Al año siguiente marcha a Berlín, invitado por el rey Federico II, donde escribe Micromegas y reside casi tres años. En 1753 deja Berlín en dirección a París pero, al no poder entrar en la ciudad, se dirige a Ginebra, donde compra  la casa de Les Délices. Colabora con la Encyclopédie con más de 30 artículos. En 1758 compra el castillo de Ferney, a 4 km de la república de Ginebra,  donde vive los 20 años siguientes, un período de gran actividad. Vuelve a París en febrero de 1778 y muere tres meses más tarde.

 

Alain Sandrier es profesor de literatura francesa en la Universidad de Caen Normandie. Sus investigaciones están centradas en el anticristianismo de la época de la Ilustración, los manuscritos filosóficos clandestinos, Holbach y Voltaire. Es editor de varias obras de este en la edición en curso de las obras completas por The Voltaire Foundation de Oxford.

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Bernat Castany Prado (Barcelona, 1977) es profesor de Literatura Hispanoamericana y Estudios Literarios en la Universidad de Barcelona. Es autor de varios libros, como Que nada se sabe. El escepticismo en la obra de Jorge Luis Borges. En 2021 ha quedado finalista del Premio Anagrama de Ensayo con el libro Una filosofía del miedo. Colabora regularmente en El País y otros medios.


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