En el último número de El Escéptico digital (nº 251, enero 2012) se publica una entrevista con el director de Laetoli sobre la colección “Libros abiertos”:
“Todas las colecciones de Laetoli —afirma Serafín Senosiáin— (menos la de literatura, que por el momento está parada) remiten unas a otras. Me gusta la imagen de un juego de espejos o de ecos. Los títulos se reflejan o hacen eco en otros títulos de la misma colección u otras colecciones. Y así se construye el fondo editorial. Por ejemplo, en “Libros abiertos” está publicada la Reivindicación de la Ilustración de Stephen Bronner, ¿y qué mejor reivindicación que la colección “Los ilustrados”? También, en “Libros abiertos” hemos publicado el Alegato contra el cristianismo de Michael Martin. Y en “Los ilustrados”, El cristianismo al descubierto y las Cartas a Eugenia, del barón de Holbach o la Memoria contra la religión de Meslier. En “¡Vaya timo!”, La religión ¡vaya timo!, de Gonzalo Puente Ojea y La inmortalidad ¡vaya timo!, de Gabriel Andrade. Etcétera. Me gustan las editoriales coherentes que responden a un proyecto cultural, que es también político. Vamos, que nunca aparecerán en Laetoli, ni regaladas, las memorias de Aznar. Laetoli quiere ser una editorial coherente, espero que los lectores así lo vean”.